Dime, Castillo
ANCOR y la reivindicación del Congreso de Cariaco
Jesús Alberto Castillo
El pasado sábado 23 de Julio se realizó una importante reunión de la Asociación de Cronistas de Oriente (ANCOR) en San Antonio de Golfo. Asistimos por invitación del reconocido cronista del Municipio Mejía, Jesús “Chuíto” Velásquez, anfitrión de tan importante evento. Estuvieron presentes Heraclio Narváez y Alicia Borthomiertt, Presidente y Secretaria General de Ancor, así como los cronistas Edmundo Blanco (Municipio Cajigal), Nelson Zapata (Municipio Bolívar), Jesús “Chúo” Domínguez (Chaguaramal-Monagas), Juan Albeláez y Felix Bejarano (Cronistas asociados). El punto central del evento fue reivindicar el Congreso de Cariaco, mal llamado congresillo, acontecimiento que cumplirá 200 años el próximo 8 de mayo de 2017.
Los historia tradicional ha pasado por debajo de la mesa este grandioso hecho hasta el punto de catalogarlo como una acción de insubordinación a las órdenes del Libertador Simón Bolivar, durante su incursión en la zona Guayana, por parte de los controversiales libertadores de Oriente, liderados por Santiago Mariño. Nada de eso ocurrió, solo es parte de una manipulación histórica para no reconocer a Cariaco como el lugar donde se llevó a cabo el segundo Congreso Constituyente en territorio nacional. Pues el Primer Congreso se instaló el 2 de marzo de 1811 que procedió a designar a Cristóbal Mendoza como el primer presidente de Venezuela. Esta actitud mezquina de algunos historiadores intenta bajar del pedestal a Cariaco y sustituirlo por el Congreso de Angostura, instalado el 15 de febrero de 1819.
Muy poco se ha dicho de las verdaderas iniciativas emprendidas en Cariaco y que permitieron consolidar el proceso de emancipación y federalismo en Venezuela. Este congreso reunió a importantes personalidades resteadas con el proceso independentista, como el Padre Madariaga, Luis Brión, Francisco Zea, Francisco Javier Maiz, Diego Vallenilla, Manuel Maneiro, Diego Bautista Urbaneja, entre otros. Ellos decidieron designar a Santiago Mariño como Jefe Supremo del Ejército en una estrategia militar para ser frente al bando realista que había desarticulado las filas republicanas. Las circunstancias obligaban a contar con una autoridad militar, en este caso Mariño, reconociéndole sus méritos por haber sido victorioso con sus hombres en el oriente del país, único bastión que no se rindió ante los avances de los realistas. Sin embargo, ese nombramiento fue circunstancial porque Mariño siempre reconoció la autoridad de Bolívar como Comandante Supremo del Ejercito Republicano.
Además, el Congreso de Cariaco restableció el modelo federal de gobierno en Venezuela y decidió el 12 de Mayo de tomar Pampatar para designarla capital de Venezuela y se crea el Estado Nueva Esparta. Estas iniciativas sirvieron de estímulo a muchos patriotas a no desmayar en la defensa de la patria y promover un espíritu federal en la evolución política de nuestra nación. Muchos de estos miembros del Congreso de Cariaco se unieron después al Libertador en Angostura para afianzar el proceso emancipador contra el ejército realista. De manera que no podemos desdeñar la labor de estos congresistas en el devenir histórico del país. Por supuesto, es parte de un gran debate que tendremos que librar contra algunos personajes que han tratado de distorsionar la historia nuestra.
Por tales razones, ANCOR, en San Antonio del Golfo, acaba de designar cuna comisión presidida por el colega Félix Bejarano, cronista asociado y cariaqueño de pura cepa, e integrada por Heraclio Narvaéz, Juan Albeláez y este servidor, para motorizar una serie de actividades que permitan reivindicar este hecho histórico como un verdadero Congreso Constituyente, justo cuando nos acercamos a su bicentenario. Ese duro trajinar es parte del gran esfuerzo que estamos haciendo los miembros de ANCOR, que agrupa a cronistas oficiales y asociados del oriente del país, para elevar la investigación de la microhistoria y de muchos personajes que aún siguen siendo anónimos, a pesar de haber jugado un papel significativo y honrado con su propia vida por la independencia de esta nación. ¡Seguimos adelante!


